Con dos semanas de antelación sobre el calendario previsto, Kawasaki Heavy Industries ha comenzado la producción de la primera pieza del primer Boeing 787-10.

El Boeing 787-10 entrará en servicio en 2018, pero en este mes de marzo ha comenzado la producción del primer ejemplar del modelo que volará.
Entre los distintos socios internacionales de Boeing en el programa 787, ha sido Kawasaki Heavy Industries la encargada de producir el primer componente para este avión, concretamente ha sido la sección central delantera del fuselaje, producida en una sola pieza de fibra de carbono como las otras secciones a cargo de Alenia (ahora Finmeccanica) en Italia o de Spirit AeroSystems en Estados Unidos.

Una vez tejida la fibra de carbono sobre un molde metálico, se añaden algunos refuerzos estructurales y a continuación se recortan los huecos de ventanillas, puertas, accesos a bodegas de carga, etcétera.
El montaje final de los Boeing 787-10, así como sus vuelos de prueba y entrega se efectuarán exclusivamente en la factoría de Boeing en Charleston. Esto es así ya que, aunque 787-10 y los 787-9 son idénticos en un 95 por ciento, centralizar la producción en una sola de las dos plantas de montaje resulta más efectivo para Boeing.
Boeing lleva vendidos 153 B-787-10 a nueve clientes, un 13 por ciento de todos los pedidos el modelo.