Delta Air Lines, primera aerolínea en Estados Unidos en recibir el Airbus A350 ha presentado este, pocos días antes de comenzar sus operaciones regulares.

El 30 de octubre Delta Air Lines se convertirá en la primera aerolínea estadounidense en poner en servicio el Airbus A350 cuando una con este modelo las ciudades de Detroit y Tokyo (aeropuerto Narita) sustituyendo al Boeing 747-400 programado hasta entonces en la ruta.
Con la entrada en servicio del A350, del que Delta ya ha recibido dos unidades (los días 12 de julio y 10 de agosto), Delta también renovará gran parte de sus servicios en tierra y a bordo.

En el aire, lo más destacado, las nuevas butacas en el A350, ya anunciadas meses atrás y que incluyen 32 cabinas individuales con puerta en clase business (Delta One para la aerolínea), una nueva turista premium (Delta Premiun Select) con 48 plazas, y 226 asientos de clase turista.

Además, Delta acaba de poner en servicio nuevas vajillas y cuberterías que acompañan a nuevos servicios de comida. Lo más destacable en este punto es que tras un par de meses de prueba, en 2018, para los vuelos internacionales que salgan de Atlanta o Nueva York, los pasajeros de clase business podrán elegir los platos que compondrán su comida a bordo con varios días de antelación. Lisa Bauer, vice presidenta de servicio a bordo nos comentó que en las pruebas se enviaron correos electrónicos a los pasajeros con la oferta de que escogiesen sus comidas a bordo. Más de la mitad de ellos abrieron el correo, y todos los que lo hicieron usaron este servicio.

En tierra, Delta está introduciendo máquinas de autofacturación de equipajes, cada vez más está haciendo uso de la facturación online, emitiendo de forma automática la tarjeta de embarque a los pasajeros y enviándosela a su correo electrónico o dispositivo móvil 24 horas antes de la salida del vuelo. También, entre otras medidas, se están automatizando las puertas de embarque, con sistemas biométricos, y se está rediseñando la zona de las puertas de embarque para dar más espacio libre.
Pero volviendo al A350, como decimos, Delta ha aprovechado este nuevo avión para renovar su oferta a bordo.
Las cabinas de business, en configuración 1-2-1 ocupan la parte delantera del avión. Estas tienen un configuración contratapeada. Es decir, el espacio para las piernas al convertir el asiento en cama está debajo de una mesa auxiliar situada a un lado del asiento, con lo que las unas filas tienen los asientos con estas mesas a su derecha y otras a su izquierda. En los grupos centrales, la mampara que separa los dos asientos puede abrirse parcialmente, para “unir” en cierta forma las cabinas cuando dos personas viajen juntas. Eso sí, también a diferencia de asientos similares en otras aerolíneas, siempre hay una mesita auxiliar entre ellos “rompiendo” el efecto denominado “luna de miel” por las aerolíneas a estos asientos unidos.

Los nuevos asientos pueden ajustarse en cualquier posición entre la de despegue y aterrizaje y la de cama plana, aunque como en muchas aerolíneas, se echa a faltar que el botón para cama o para despegue y aterrizaje no sean de una pulsación, teniendo que tenerlo pulsado todo el tiempo mientras el asiento se reajusta.
La turista premium ocupa el área entre las puertas número 2 (detrás del aérea de business) y el tercio frontal del ala, con seis filas de asientos en configuración 2-4-2.

El resto de la cabina la ocupan los asientos de clase turista, en configuración 3-3-3, divididos en dos secciones. La delantera, con 90 plazas entre la turista premium y las puertas número 3, y la trasera, con las otras 15 filas y media (la última solo está compuesta por los tres asientos centrales).
Todos los asientos del avión disponen de pantallas táctiles, tomas eléctricas y USB y cabeceros ajustables en altura y con los laterales también ajustables como sujeta cabezas.

Fly News ha sido uno de los escasos medios internacionales invitados a la presentación del A350 en Atlanta y al vuelo para la prensa. En este, la mitad de los periodistas ocuparon la cabina de business y la otra mitad la de turista premium, cambiando entre ellas durante el vuelo para poder “probar” ambos tipos de asientos. El servicio a bordo fue único y diferente del que se ofrece en cualquier vuelo comercial. Antes, en tierra, en la zona de la puerta de embarque, Delta había ofrecido un almuerzo en el que se pudieron probar una docena larga de platos que se ofrecerán a bordo de los aviones de Delta en vuelos a Japón, Corea y Europa. Todos ellos servidos en la vajilla de a bordo, y que cada uno llevaba a su mesa en una bandeja de las usadas para servir esas comidas en los aviones.

No siendo nuestro primer vuelo en un A350, no nos sorprendió lo silencioso del avión. Los dos motores Rolls-Royce Trent XWB casi no se oyen, aunque vayas sentado a su altura. El ruido aerodinámico en vuelo supera al emitido por los dos motores.

También, al ser un vuelo de dos horas, con menos de 100 personas a bordo incluidos personal de Delta y la tripulación, y sin equipajes ni carga, la rápida aceleración y rotación tampoco sorprende, en un avión que como señaló Gill West, vicepresidente ejecutivo y director de operaciones de Delta, puede volar de Nueva York a Londres y regresar sin tener que repostar.