Michel O’Leary ha anunciado en Nueva York que Ryanair finalmente seguirá fiel a Boeing y que está cerrando la compra de 175 nuevos Boeing 737-800.

Todo parece indicar que, una vez en Airbus le dijeron a Ryanair que no le hacían más el juego, que no pensaban darle más «ofertas» para que fuese con ellas a Boeing para negociar a la baja el precio de los Boeing 737-800, y que el COMAC C919 chino siga sin fecha, Ryanair no ha tenido más remedio que «pasar» por el aro de Boeing si quería tener entre 2014 y 2018 su «nueva» generación de aviones para sustituir a los Boeing 737-800 más antiguos de su flota y crecer.
Boeing ha valorado en 15.600 millones de dólares el pedido de 175 Boeing 737-800 Ryanair, cuyos términos todavía deben cerrarse en un contrato firme, aunque raro sería sí Ryanair paga más de 10.000 millones por estos 175 aviones.
Según O’Leary, 75 de estos aviones se usarán para sustituir a ejemplares más viejos del mismo modelo, mientras que el resto permitirán a Ryanair pasar de una flota de 305 a 400 Boeing 737-800.
Ryanair ha señalado que este pedido es será el mayor que haya realizado en la historia una aerolínea europea; será la mayor inversión de capital de una empresa irlandesa en Estados Unidos; permitirá mantener miles de empleos en Boeing y sus empresas suministradoras; y crearán más de 3.000 empleos para pilotos, tripulantes de cabina e ingenieros.
Con estos aviones, Ryanair piensa crecer a un ritmo del 5 por ciento anual durante los próximos años y llegar a los 100 millones de pasajeros en marzo de 2019.
O’Leary también ha manifestado que se han decantado por el B—737-800 dado que el Boeing 737 MAX no estará disponible hasta 2017 por lo que no podrá cubrir las necesidades inmediatas de flota, aunque no descartan su adquisición en el futuro.