Dassault ha publicado sus resultados económicos de la primera mitad del año en el que sus pedidos han caído más de un 30 por ciento en valor.

En la primera mitad de 2016 Dassualt vendió 22 aviones Falcon por un total de 1.378 millones de euros, frente a 25 Falcon y 24 Rafale en el mismo período de 2015, cuando el importe de las ventas llegó a los 4.331 millones de euros.
Dentro de esta mala cifra, sólo tuvo 11 cancelaciones, todas de Falcon 5X como consecuencia del retraso del programa por los problemas con el motor Safram SilveCrest, mientras que en la primera mitad de 2015 tuvo 20 cancelaciones.
Respecto a las entregas, estas sumaron 1.662 millones de euros, sólo ligeramente por debajo de los 1.6175 millones de euros en que fueron valoradas las del mismo período de 2015. En total se entregaron 15 aviones Falcon y siete Rafale, tres a Egipto y cuatro a Francia. En los seis primeros meses de 2015 fueron 18 Falcon y un Rafale a Francia.
En estos momentos Dassault tiene pendientes de entrega 87 aviones Falcon —cuatro menos que a 31 de diciembre de 2015— 34 Rafale a Francia -38— y 42 a Egipto —45—, por valor de 13.931 millones de euros, 244 millones menos que los 14.715 millones en que estaban valorados los aviones pendientes de entrega a 31 de diciembre de 2015.
Dassault ha estimado en 778 millones de euros los pedidos recibidos por su división de aviones Falcon en la primera mitad de 2016 y en 600 millones los de la división de Defensa. De estos 454 millones fueron por contratos con las fuerzas armadas francesas, básicamente por la modernización de la flota Mirage 2000D del Ejército del Aire francés.
Por lo que a las entregas se refiere, en la parte de aviones ejecutivos, con el descenso de 18 a 15 aviones entregados, los ingresos disminuyeron de 919 millones a 853 millones, mientras que el Defensa los ingresos subieron de 756 millones a 809 gracias los siete Rafale entregados frente a uno en 2015.
Los ingresos operativos de Dassault sumaron 125 millones de euros en la primera mitad de 2016 frente a 144 millones en el mismo período de 2015; y el margen operativo cayó del 8,6 por ciento al 7,5 por ciento. Esto fue consecuencia de la presión de la competencia en el segmento de los aviones Falcon y la tasa de cambio euro dólar en el período.
Los ingresos netos sumaron 185 millones de euros frente a 179 millones un año antes.

Respecto al resto del año, Dassault ha anunciado que las entregas de 9 Rafale, seis a Francia y tres a Egipto se mantienen, pero que las entregas de aviones Falcon se reducirán al final del año de las 60 previstas a tan solo 50. Sobre estos, no dudan en señalar que “Estamos tratando con una competencia intensa por parte nuestros competidores que continúan ejerciendo presión sobre los precios. Nuestras ventas de aviones Falcon son decepcionantes y el número de entregas es una consecuencia directa de esta situación”.
Respecto al segmento militar señalan que: “Hemos sentado las bases para el futuro con el fin de asegurar y preparar el futuro de la aviación de combate y retener las habilidades industriales esenciales”.